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Chica de 17 años mató a #Mazazos a su mamá porque no le dejaba estar de novia con una mujer

DETALLES EXCLUSIVOS

Una chica de 17 años mató a su propia madre a mazazos, luego y en complicidad con su novia, lavó el cadáver e intentó hacer pasar el suceso como un asesinato en ocasión de robo. El episodio ocurrió en el barrio porteño de La Boca y ambas acusadas están detenidas.

De acuerdo con las primeras informaciones que trascendieron, la menor tomó la herramienta -que se la pidió a un vecino- y masacró a golpes en la cabeza a su madre, de nombre Eugenia, de 52 años, porque se oponía a la relación de pareja que mantenía con otra chica de 19 años. Aparentemente, en el trasfondo había un tema de drogas.

La casa de la calle Palos al 400, escenario del crimen.

El luctuoso hecho se produjo en las primeras horas de este domingo. Según las informaciones preliminares, la víctima vivía junto a su hija en un inmueble de la calle Palos al 400, del mencionado barrio metropolitano, pero la relación se había deteriorado en forma progresiva en los últimos tiempos porque presuntamente no aceptaba a la actual pareja de la joven.

De acuerdo a lo que trascendió, Eugenia se oponía al noviazgo de su hija debido a que su compañera la había llevado al consumo de estupefacientes y no quería que pasara el calvario que la misma madre había vivido tiempo atrás.

“Ahora salió de la adicción y no quería que su hija pasara por lo mismo”, dijo una fuente consultada. El conflicto madre-hija era tal que la propia Eugenia mantuvo una charla con una amiga por WhatsApp, audio que ya está en poder de la Justicia, alertándola de la situación. «La madre le contó a su amiga lo que estaba pasando y que le tenía miedo a la hija y a la pareja, aunque no creía que llegaran a matarla» contó una fuente de la pesquisa.

Eugenia, la víctima de un asesinato perpetrado por su propia hija.

De allí la importancia de lo que pueda surgir. El crimen estuvo premeditado. La joven le pidió una maza a un vecino y con esa “arma” mató a golpes a su madre, que se vio sorprendida por el brutal ataque. Sin mostrar ninguna clase de arrepentimiento, la homicida limpió la maza y se la devolvió a su vecino, que en ningún momento se enteró de lo que había pasado.

La maza utilizada para el crimen.

Cinismo, detalles escabrosos, alevosía y premeditación

Tras perpetrar el matricidio, la hija y su novia, llamaron al 911 para alertar a las autoridades acerca del asesinato en ocasión de robo. «Llamaron diciendo que habían llegado a la casa y se habían encontrado a la señora muerta, luego de un robo», dijo el mismo informante ante la pregunta de PUM!.

La novia de la hija de Eugenia, en sede policial.

Sin embargo, para los investigadores habían varios detalles que no cuadraban. En el lugar, no había desorden evidente ni cerraduras o aberturas forzadas. El dato que terminó de incriminar a las jóvenes fue el hecho de que el vecino que les prestó la maza, al llegar a su casa, observó el accionar policial y preguntó qué había sucedido. Cuando los efectivos le contaron lo ocurrido, les reveló: «yo justo les presté una maza, que me la devolvieron hace algunas horas». Con total cinismo, habían lavado la herramienta y reintegrado a su dueño, que temió por su situación legal.

La hija de Eugenia, detenida.

«Las chicas lo pensaron todo fríamente. Luego de matar a Eugenia, lavaron el cadáver para borrar las pruebas y también la maza. Pensaron que la policía no se iba a dar cuenta de nada», contó un investigador.

Una vez en sede policial, en la antigua comisaría 24a. la jovencita confesó el asesinato de su propia madre: «lo hice porque no me dejaba estar de novia».