EXCLUSIVO PUM!
Una mujer fue violada por el dueño de un kiosco en el que trabajaba, en el barrio porteño de Floresta, en Argentina. Pese a que la víctima denunció al depravado en innumerables ocasiones, el sujeto ya rompió con la prohibición de acercamiento en varias oportunidades y la amenazó de muerte con un cuchillo. Un calvario que la policía y la justicia de la ciudad de Buenos Aires permiten hasta el momento.
De acuerdo a lo que denunció a PUM! la propia víctima, de nombre María, el hecho ocurrió en diciembre pasado en el local polirrubro situado en la avenida Rivadavia al 8300, del mencionado barrio metropolitano. «Me violó dentro de su local, un kiosco en el cual yo trabajaba hasta diciembre, fecha en que sucedieron los hechos», contó la mujer.

María continuó su relato: «luego de vivir esa pesadilla, me dejó tirada y me aseguró que si llegaba a decir algo, no la iba a contar. Me fui de ahí directamente a la comisaría e hice la denuncia, pensé que me iban a tratar mejor pero no fue así».

Sin embargo, al sujeto le dictaron una orden de prohibición de acercamiento hacia la víctima. «Tiene eso, pero debería estar preso porque me violó, la justicia acá no funciona para nada». Pese a esa restricción, María contó que «ya la violó cuatro veces. Hice más denuncias y luego de eso incluso me atacó con un cuchillo», relató.

La mujer, presa de un ataque de nervios y con miedo por su integridad física, manifestó: «seguimos en proceso de nada, policías, comisaría de la mujer, jueces… nada. Una hace todo por vivir y parece que estuvieran esperando a que me mate».

