La prueba actual del PCR para el diagnóstico de COVID-19 tiene una precisión muy alta, pero conlleva un complejo proceso de preparación para extraer o refinar el virus: un equipo costoso, expertos calificados y un precio en caso de hacértela por tu cuenta que no es asumible en esta actualidad de recesión económica.
No es adecuada para su uso en pequeñas aldeas agrícolas o pesqueras, o en clínicas de detección en aeropuertos o autocares. No es (lo bastante) rápida. No es barata. Es eficaz pero no eficiente en la realidad que vivimos.
Detectar el Covid-19 en media hora
Un equipo de investigación de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pohang (Corea del Sur) desarrolló conjuntamente una tecnología que permite a cualquier persona diagnosticar fácil y rápidamente el COVID-19 basándose en la secuencia de ARN del virus.
Esta tecnología puede diagnosticar infecciones en solo 30 minutos, evitando el contacto con pacientes infectados tanto como sea posible. El mayor beneficio es que se puede desarrollar un kit de diagnóstico en una semana, incluso si aparece una nueva enfermedad infecciosa distinta al COVID-19, publica el sitio Betech.

El ARN es un ácido nucleico que media en la información genética o participa en el control de la expresión de los genes. Los investigadores coreanos han diseñado su tecnología alrededor de un equipo de prueba para producir la reacción de unión del ácido nucleico para mostrar la fluorescencia sólo cuando el ARN COVID-19 está presente. Por tanto, el virus puede ser detectado inmediatamente, sin ningún proceso de preparación, lo que supone velocidad de detección y costo bajo de la prueba.

En la prueba se detectaron hasta 5 virus patógenos y ARNs bacterianos que demostraron la utilidad del kit para detectar patógenos distintos de COVID-19. Otra gran ventaja de la tecnología es la facilidad de crear el dispositivo de diagnóstico que puede desarrollarse en una forma simple, portátil y fácil de usar.
Más rápido y de forma más barata
Este método no sólo permite el diagnóstico ‘in situ’ antes de ir a la clínica de detección o de ser hospitalizado, sino que también permite una respuesta más proactiva a COVID-19 al complementar el actual sistema de diagnóstico centralizado. Desde luego, implementarlo a nivel global supondría una buena herramienta para adelantarse al Coronavirus, algo no necesario, sino imprescindible ahora que la OMS señala que el 10% de la Humanidad se contagió del Covid-19.

