En los tiempos que corren es de lo más normal que algún famoso haya tenido algún problema de hackeo. También algunos usuarios sufrieron esta práctica cuando algún malhechor se haya agenciado un buen número de datos que no son suyos con un motivo lucrativo o bien para demostrar de lo que es capaz. Pero otros son mucho más sutiles y no les interesan solo los números, también lo que puedan sacar del terminal de la víctima.
Y es que en esto consistía el último hackeo de Instagram que directamente secuestraba tu teléfono. Así lo confirmaba la empresa Check Point, que en su comunicado decía que “una sola imagen maliciosa era suficiente para apoderarse de Instagram”. Esta vulnerabilidad se catalogó como crítica y funcionaba a través de un error en el procesamiento de imágenes de la propia aplicación que afectaba, en este caso, solo a los usuarios de un celular Android.

El comunicado también habla de que un archivo de imagen manipulado puede contener un código con el que vulnerar los permisos de la app. Esto desencadena que la app ofrezca al hacker los permisos que el programa tiene sobre el móvil, que en este caso son la cámara y el micrófono. En definitiva, que con solo abrir una imagen se puede acceder a las funciones de un terminal sin que el dueño se entere.
Terror para los influencers
Ningún usuario está libre en Internet. Por muy buena que sea la seguridad de una aplicación siempre puede haber algún fallo, el cual buscan los hackers para hacerse con el control de terminales o entrar en funciones de estos directamente simplemente para descargar los archivos, publica el sitio español Betech.
Por suerte, este error ya está solucionado. La firma Check Point hizo público el problema en las últimas horas, pero el fallo nació hace nada menos que seis meses. Ha sido un trabajo duro el que se realizó para eliminar la falla pero se puede decir que todos los usuarios de Android pueden usar Instagram sin miedo a un hackeo por abrir una imagen.

