denuncias

Pánico por «gusto a podrido» del #AguaDeLaCanilla y temor por intoxicación

Numerosa cantidad de denuncias, posteos en redes sociales y cierta paranoia colectiva se vive en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, en Argentina, luego de que los usuarios manifestaran que el agua corriente «sale con mal olor, a podrido» y plantearan su miedo por una posible intoxicación con el vital elemento.

La empresa dio una particular explicación acerca de la situación y garantizó la «potabilidad» del agua que se distribuye en el conglomerado poblacional más grande de la Argentina.

El asunto explotó las redes sociales en pocas horas y se transformó en tendencia. Fue impresionante la cantidad de mensajes de los consumidores y opinión pública acerca del «gusto a aceituna» del agua de la canilla y, por supuesto, tampoco faltaron los memes y expresiones irónicas como consecuencia de la preocupante situación.

La explicación oficial de la empresa:

La empresa concesionaria Aysa explicó hoy que el motivo del cambio de sabor en el agua en lo últimos días, que produjo quejas de usuarios en redes sociales por el sabor y el color, se debió a una variación en el Río de la Plata y afirmó que su consumo es seguro.

Asimismo, informó que está evaluando la posibilidad de radicar una denuncia para que se determine si hay contaminación industrial o si se trata de un fenómeno natural.

«En respuesta a las consultas recibidas sobre la modificación en el sabor y el olor del agua, informamos que de manera excepcional pueden generarse variaciones en el Río de la Plata que provocan esta situación», dijo la empresa que preside Malena Galmarini en un comunicado.

Resaltó que «el objetivo» de informar es «llevar tranquilidad a la población dado que esta situación no presenta peligro alguno para la salud».

Según indicó, «también se está evaluando la posibilidad de radicar la denuncia en la Fiscalía Federal de Ambiente para que se determine si hay contaminación industrial o si se trata de un fenómeno natural».

«Queremos llevar tranquilidad a nuestras usuarias y usuarios: esta situación no presenta peligro alguno para la salud. El agua que suministramos es monitoreada las 24 horas, los 365 días del año y sometida a rigurosos análisis de laboratorio», agregó.

Asimismo, destacó que «se está llevando adelante la investigación sobre el origen del evento, con el objeto de encontrar a través de procedimientos físicos o químicos, si fuera posible, la resolución».

La empresa sostuvo que «garantizamos la potabilidad del agua que distribuimos. Realizamos controles en todas las etapas de producción, desde la captación en el río hasta la distribución domiciliaria».