Un joven, en evidente estado de exaltación, atacó a golpes por la espalda al empleado de un supermercado que le pidió que saliera del local porque no cumplía con la obligatoriedad de utilizar tapabocas. El agresor escapó a la carrera, montó en un auto y hasta dejó en la calle a su pareja, con quien había ido a comprar.
Según pudo averiguar PUM!, el episodio se produjo a las 16 de este viernes en la sucursal del supermercado Día situado en la avenida San Martín al 4300, casi esquina Hornos, de la localidad de Remedios de Escalada, en el partido de Lanús, al sur del Gran Buenos Aires, en Argentina.
En esos momentos, una mujer ingresó a hacer compras y a los pocos minutos, un sujeto que la había llevado y esperaba afuera, ingresó al comercio para apurar el trámite.
Sin tapabocas y con capacidad completa
Como lo hizo sin el tapabocas establecido como protocolo sanitario desde hace meses en el ámbito nacional, un empleado le pidió que se retirara, para no ponerlo en un compromiso.
De acuerdo a lo que relató a este medio Lucas, propietario de la franquicia, «el local estaba lleno de clientes que habían ido a adquirir productos con la tarjeta alimentar. Este muchacho no sólo no tenía el tapabocas, si no que se le indicó que la capacidad del lugar estaba completa, por lo tanto debía esperar que saliera alguna de las personas».
Pero el joven desoyó los pedidos y, en un rapto de furia incomprensible, fue a buscar al empleado que se lo había solicitado y lo atacó a golpes por la espalda, de manera medrosa.
Tras la cobarde agresión, salió corriendo y dejó a su pareja, que estaba en el interior del supermercado comprando, sin que le importara nada su situación. La mujer, sorprendida y desesperada, dejó el carrito en el ingreso y salió tras él, al igual que el empleado golpeado.
El sujeto subió a un Ford Ka rojo que había estacionado a pocos metros del ingreso del Día y escapó de manera rauda.
«Fue un momento muy violento, había mucha gente. Creo que debe tener algunas cuentas pendientes con la Justicia, porque cuando le dijeron que iban a llamar a la policía si no se iba del local, se volvió loco e hizo lo que hizo. Lo más impresionante fue ver a su pareja, sola, en la calle. La dejó a pie y no le importó nada», contó a este medio uno de los testigos de la tarde violenta en Lanús.

